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Tratamiento esclerosis múltiple: ayudando a mejorar la calidad de vida del enfermo

Aunque se trata de una enfermedad incurable, al menos hasta los momentos, existen diferentes clases de tratamiento esclerosis múltiple, todos con el objetivo común de controlar o atenuar la sintomatología y permitir, en la medida de lo posible, que el paciente lleve una vida normal.

La esclerosis múltiple (EM) es una afección crónica del sistema nervioso central que daña el recubrimiento de las fibras nerviosas (mielina) de sus dos elementos principales: el cerebro y la médula espinal, enlenteciendo o impidiendo la sinapsis o transmisión de los impulsos nerviosos.

Es idiopática, pero se cree que podría ser originada viralmente, por trastornos genéticos o alteraciones del sistema autoinmune; siendo influenciada también por factores ambientales. No es infecciosa o contagiosa, hereditaria o letal. Su actuación es impredecible, esto es, afecta a cada persona de manera diferente.

Los síntomas son muy variados y perturban distintas áreas. Pudiendo manifestarse con modificaciones de la visión, fatiga muscular, incapacidad de coordinar el habla, el desplazamiento o el agarre de objetos, sensaciones extrañas como entumecimiento, piquiña o punzadas, dificultades con la atención y la memoria, disfunción eréctil y/o diversos dolores, solo por mencionar algunos.

Los tipos de EM son: remitente-recurrente (EMRR), el más común, en la cual la persona entre uno y otro brotes pareciera estar sana; o progresivos de tipo: secundario (EMSP), donde hay una evolución continua de la enfermedad; primario (EMPP), con un inicio lento pero constante y sin períodos de remisión y recidivante (EMPR) que es el menos frecuente.

Los tratamientos que se aplican en la actualidad, generalmente por períodos prolongados, permiten retrasar o disminuir los efectos del mal. Entre ellos se encuentran los esteroides para minimizar la aparición de los ataques y medicamentos sintomáticos para controlar sus consecuencias tales como temblores, incontinencia urinaria, fatiga, depresión, etc. Las medicinas son más eficaces en aquellos que padecen la forma EMRR.

Adicionalmente, el enfermo puede ser ayudado por medio de terapia ocupacional, ejercicios dirigidos, dieta sana y descanso regular, entre otras recomendaciones. Estas deben ser siempre consultadas con el neurólogo tratante.

Tratamiento esclerosis múltiple

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